miércoles, 28 de noviembre de 2012

Teoría del desarrollo capitalista

Paul M. Sweezy, en su obra 'Teoría del desarrollo capitalista', examinó la dinámica del sistema capitalista partiendo de las bases del pensamiento marxista.
La lectura de algunos de sus capítulos, más que incitarme a hacer un resumen de la obra, me lleva a recordar los orígenes de la teoría del desarrollo capitalista.

De la mano de la, ya extinta, URSS llegó la primera teoría del desarrollo, ésta fue elaborada en aras de dar a  las conocer y justificar el nuevo rumbo que iban a tomar las políticas económicas, lo que le llevó a experimentar un crecimiento económico sustancial.
El ejemplo que dio la Unión Soviética, sentó el precedente para que desde el ala liberal  de  los economistas se desarrollase una teoría del desarrollo capitalista. Concretamente, fue W.W. Rostow quien la recogió en su obra 'Las etapas del crecimiento económico', así quedaba justificada la doctrina liberal ecónomica en el plano teórico.

La Pontificia Universidad Católica de Chile y La Universidad de Chicago firmaron un convenio en 1956, por el cual alumnos chilenos realizaban sus estudios de posgrado en Chicago, donde el destacado Milton Friedman era profesor. La Universidad de Chicago se convertía, así, en el espacio en el que implantar la doctrina económica.
Del convenio anteriormente citado, surgieron los Chicago Boys, unos veinticinco economistas chilenos discípulos de Milton Friedman y Arnold Harberger.
Los Chicago Boys tuvieron una influencia decisiva en el régimen militar de Augusto Pinochet, fueron ellos los artífices de reformas económicas y sociales que tuvieron como fruto la creación de una política económica basada en la economía de mercado de orientación neoclásica y monetarista, y la descentralización del control de la economía.

Me remitiré ahora a 'El Ladrillo', publicación redactada por Sergio de Castro, uno de los Chicago Boys, en la que se recoge la base de la política militar de Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet. En él quedan plasmados los aspectos económico-sociales de la política educacional; quisiera reproducir, entonces, un fragmento en el que se refiere a la enseñanza superior, la universitaria:
 

"Los niveles superiores de educación -técnica y profesional- representan un beneficio directo y notorio para los que lo obtienen, de modo que no se justifica en absoluto la gratuidad de este tipo de educación; de hecho, ni siquiera se justifica el subsidio parcial que hoy reciben pues él accede principalmente a los grupos de mayor poder económico. El cobrar el valor real de la educación superior a los educandos tendría grandes ventajas; entre ellas podemos mencionar:
  • El financiamiento de las universidades y escuelas técnicas o profesionales mejoraría sustancialmente, con lo cual podrían aumentar su capacidad y mejorar la calidad de la enseñanza impartida. 
  • Al vivir cada Institución Educacional de sus propios ingresos, se verían obligadas a cuidar la calidad de sus servicios pues sus educandos elegirían a las mejores. 
  • Dado el costo de la educación, los educandos desplegarían al máximo su esfuerzo para aprovecharla; de esta manera dejarían de existir los alumnos eternos y los que van a las universidades a ilustrar su holgazanería.
Este sistema de cobrar el valor real de la educación superior tendría que ser complementado con becas y préstamos de largo plazo. Las becas deberían ser para los más talentosos habida consideración de su incapacidad económica.
Las becas y los préstamos permitirían que todo ciudadano capaz pudiera tener acceso a la educación superior y constituirían, con ello, un poderoso instrumento en la igualdad de oportunidades que propiciamos (...)".

Gratuidad de la enseñanza superior, El Ladrillo, 1972


Recuerdo que, cuando me leyeron este fragmento del texto y me preguntaron que a qué creía que pertenecía, se me vino a la cabeza cualquier reforma educativa que se haya implantado recientemente en España; véase, por ejemplo, el Plan Bolonia en las universidades españolas.
Los campus de excelencia, las becas-préstamos, la falsa igualdad de oportunidades... es parte de algo que ya formó parte de la sociedad chilena bajo la dictadura de Pinochet, y que hoy acaba con la universidad pública española bajo la dictadura del capital.

No hay comentarios:

Publicar un comentario